El Eterno Retorno, Juan Carlos Bracho. Galería Oliva Arauna

El misterio del impulso Escarlata. Porexpan D30. 240 cm de diámetro.

El dibujo, en cuanto espacio conceptual generador de ideas, es el punto de partida de Juan Carlos Bracho en su primera exposición en la Galería Oliva Arauna. Su intensa, rigurosa y novedosa práctica de esta disciplina parte de pequeños gestos repetitivos, y donde cabría prever rigidez y monotonía Bracho nos sorprende con obras de una gran potencia sensorial y evocadora; imágenes y escenografías que nos interrogan sobre nuestra propia mirada y en las que podremos encontrar tanto como estemos dispuestos a dar.

El artista toma prestado de la historia del pensamiento la idea de eterno retorno y la visión cíclica del mundo. Sin embargo, abandona la pesadez asociada a este concepto (la repetición como condena ejemplificada en el personaje de Sísifo) y lo desarrolla desde una perspectiva mucho más enriquecedora; el mundo de las ideas, de los procesos creativos y vitales como un devenir donde todo vuelve, se retoma, se recicla, se transforma, se enriquece y se expande en un ciclo sin fin.

En un montaje donde las diferentes obras parecen proyectarse unas sobre otras, dibujando un hilo narrativo, qué mejor simbología de ese eterno retorno que la esfera; una forma perfecta e infinita intervenida con lápices de color rojo que como envuelta en llamas nos recibe a la entrada de la galería. El misterio del impulso escarlata -título de la obra en cuestión- reúne paradójicamente la exactitud y la presencia de las formas minimalistas y las referencias metafóricas a un paisaje imaginario, oculto entre los miles de trazos de un dibujo y una forma sin principio ni final.

Y de una esfera a una gran bola de nieve. Se trata de La boule de niege, historia de un fracaso, una vídeoanimación en la que mientras vemos a unos personajes realizar pacientemente una gran bola de nieve, una voz en off – el propio artista y protagonista de la acción- reflexiona a partir de una experiencia frustrada sobre las posibilidades transformadoras que las ideas pueden tener al ser llevadas a la práctica, y en la metamorfosis implícita en todo pensamiento crítico. A partir de un sueño y desde una perspectiva lúdica y deshinibida Bracho realiza un ejercicio de análisis y reflexión de los procesos, de la circularidad de estos y de su propio trabajo.

Una labor que recupera físicamente con Memories of love; instalación que se presenta por primera vez completa en esta exposición. En este nuevo proyecto, concebido como cierre de todo un ciclo vital y artístico, lo topográfico y lo arqueológico devienen cartografía histórica de un espacio -a punto de desaparecer- y memoria de la relación del artista con ese lugar. Un trabajo realizado a partir de la recuperación de las huellas que sus acciones han dejado impresas en una de sus paredes entre los años 2003-2010. Con un total de 37 metros cuadrados esta superficie ha sido a su vez cartografiada centímetro a centímetro frotando 520 hojas de papel de calco negro, que se presentan como huella y memoria transferida de su superficie visible.

El Eterno retorno se completa con el díptico Teoría de Todo, Teoría de nada -obra realizada directamente sobre una de las paredes de la galería – y se cierra con el proyecto de intervención Hole Nº1 (for Adam), un dibujo donde Bracho abandona totalmente el gesto transformando su dibujo en polvo.

 

Juan Carlos Bracho
Del 20 de Enero 2011 al 19 de Marzo 2011

Galería Oliva Arauna
c/ barquillo nº 29
28004 Madrid
www.olivarauna.com  
 

 

 

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