La Imagen de la Mujer en la Pintura Realista Contemporánea

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Antonio Zambrana

La Galería de Arte Contemporáneo GP13 presenta desde el 1 de noviembre a las 18:00 horas. En ella se podrán contemplar obras de artistas de la talla de Antonio Zambrana, Carmen Márquez, Eduardo Naranjo, Emilio Serrano, Francisco Borrás, Juan Antonio Huguet, Juan Bautista Nieto, Juan F. Cárceles, Juan Palomo, Justo García Girón, Lourdes Cabrera, Manuel Huertas, Manuel Ruiz Ortega y Soledad Fernández.

Antonio Zambrana es catedrático de un arte dedicado a la búsqueda de la mujer ideal. La reflejó junto a la antigüedad de Juanillo el de la Palma y junto a la modernidad de la Barqueta. Lo de siempre y lo de ahora. Como la mujer ideal. A ella le escribió un hidalgo unas palabras hermosas: “…tuyo soy, y si no, haz lo que te viniere en gusto, que con acabar mi vida habré satisfecho a tu crueldad y mi deseo…” La mujer como la Dulcinea de nuestros sueños. Zambrana, asomado a ventanas velazqueñas, como el quijote de nuestros ideales artísticos…

Carmen Márquez quizás bebió el sentido de la belleza en cualquier atardecer de su Sierra de Huelva. Alguien dijo de ella que su pintura tenía un carácter místico por su sentido de perfección. Una perfección que corresponde al reino de los sueños y que supo aplicar al rostro de la Macarena, al de la Señá Santa Ana o al de un Cristo portado por una Verónica. La mujer, en el lienzo o en las manos portadoras. Delante y detrás del cuadro. Una profesora de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla que sabe transmitir la esencialidad a un bodegón y al retrato lleno de serenidad clásica que presenta en esta exposición. Decían que lo esencial era invisible a los ojos. Carmen nos ha convertido en ciegos…

Eduardo Naranjo es uno de los más mejores representantes del realismo que surge en los años 70 al amparo de Madrid y de Estados Unidos. Aporta una nueva figuración donde el sueño y la realidad quedan confundidos. En “Del mar y otros universos” se superponen los cuerpos y los planos, el agua con el aire, la realidad con nuestros deseos. Un beso donde se funden diagonales y líneas de horizonte, la luz y la sombra, el sueño y la realidad. Una realidad perfecta que quizás no exista… Los sueños de Eduardo Naranjo así lo demuestran.

Emilio Serrano o el dibujo. Sin más contemplaciones. Sin añadidos ni aditamentos que desvirtúen . Con la perfección de los clásicos. Con la dignidad del artesano. Con el idealismo del Renacimiento. Con la minuciosidad del grabador. Con la perfección del sabedor y del conocedor. Con la grandeza y la humildad del carboncillo. Con el arte de un académico cordobés que sitúa un encaje, unas flores, un paisaje y una mujer, sobre todo una mujer, en un muestrario del sentido de lo bello. Como se dijo en el Barroco: la belleza, ni más ni menos.

Francisco Borrás (Sevilla 1938) es catedrático de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla. Su nombre va unido a un amplia trayectoria académica y expositiva. La de una autor, nunca mejor dicho, que sienta cátedra en el dibujo en movimiento. El que le dio a numerosos carteles, a ilustraciones, a imágenes de Semana Santa, a incensarios que combaten con una sinfonía de colores, a escenografías, a colores que adornan un poema, a literaturas que se revisten de pinturas, a portadas que se convierten en manifiestos artísticos. Sus mujeres parecen recibir un hálito divino, sus colores primarios parecen salir de un Creador superior. La obra que aquí presenta así lo demuestra.

Juan Antonio Huguet pintó a la Macarena “como una aparición”. Así es su pintura. Y la mujer es parte protagonista. Pintó a la Samaritana, a Marta y a María, a la Verónica y a María Magdalena. Todo para revestir a otra Mujer. Otro profesor de la Universidad de Sevilla que sitúa a la mujer en el centro de su obra. Ya sea religiosa cristiana o sacerdotisa clásica. Con un sentido teatral y espectacular… en el mejor sentido de la palabra. Pero siempre una mujer cargada de personalidad. La trascendencia tiene nombre de pintor.

Juan Bautista Nieto ha visto su obra colgada en numerosos rincones del mundo. Su pintura., como el desnudo femenino, no tiene secretos. O sí… Creador de un realismo fotográfico, su obra va más allá de la simple copia literal. Marcado por sus primeros estudio de medicina, a los que seguirían sus estudios de Bellas Arte, hay en su producción un deseo de revelación de la realidad, eso que parece entenderse de forma tan fácil. O tan difícil… Presenta a “Ana antes de posar”, quizás la misma que antes desveló el secreto de un cuadro o el secreto de un desnudo. Una técnica prodigiosa en blanco y negro donde “todo es como es y sin embargo es distinto”. Quizás porque, como en la vida, nada es lo que parece.

Juan F. Cárceles (Lora del Río , 1952) es profesor titular en la Universidad de Sevilla desde 1987. Su pintura es tan misteriosa como la mujer. Parece que nos da la espalda pero se nos expone, parece confundirse con las telas que la enmarcan, pero sobrevive y destaca sobre la escenografía, parece recordarnos a los clásicos pero está cargada de modernidad. Todo un misterio. Como el de un desnudo lleno de referencias a Velázquez y a Ingres, a la rotundidad y a la melancolía, a la horizontalidad serena de un paño y al pliegue sinuoso de la misma tela. Misterioso y poliédrico. Como la mujer misma.

Juan Palomo Reina continúa la tradición pictórica de los paisajistas de Alcalá. En la estela de los Sánchez Perrier y compañía, Palomo ha ilustrado revistas, ha realizado carteles, ha abordado detalles y totales y paisajes, pinturas y métricas. Una pintura en verso que se traduce en un bodegón donde la mujer es una parte tan importante como el todo. Un rincón donde no habita el olvido, donde geranios, paleta de pintor y retrato de mujer hacen un hermoso canto a la poética de lo cotidiano.

Justo Girón hace de su pintura un a experiencia misteriosa, casi una sensación onírica. Quizás uno de los mejores exponentes de ese realismo mágico de una magia tan superficialmente descrita en muchas ocasiones Un pintor del mayor realismo envuelto en Surrealismo, de la apariencia que encierra otras realidades…como la mujer misma. Su propuesta pictórica la enfrenta al mundo de los toros y a un hombre en un ambiente lleno de fantasía. Lo que se ve y lo que no. Lo real y lo soñado. La masculinidad de un traje de torero sobre un cuerpo de mujer, lo viril y lo femenino frente a frente; el yin y el yan. Un mundo de duendes y apariciones donde todo es como es o como parece ser: una fantasía envuelta en el vendaje de los sueños, quizás entendible, quizás inalcanzable…como la propia esencia de la mujer.

Lourdes Cabrera conoce a la perfección la frase que Gustav Klimt estampó en una de sus obras “no puedes satisfacer a todos con tu forma de actuar y con tus obras de arte”. El arte para unos pocos, quizás unos entendidos. Un mundo fantástico lleno de belleza con un sentido de friso decorativo que se traslada a su pintura. Una doctora en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla que plasma su arte con la delicadeza de un esmalte y con el sentido decorativo de la Viena de fin de siglo. Su ninfa recostada, sus azules, sus estrellas de mar y el sentido de la belleza de su color nos sitúan en el grupo de los entendidos de Klimt…su arte nos satisface plenamente.

Manuel Huertas (Guadalupe, Cáceres 1953) condensa en su obra todas las vivencias que pueden trasmitir los objetos cotidianos. Lo que nos rodea es un cúmulo de historias y de vivencias. Por eso, este profesor de la Complutense crea un doble juego pictórico: al carácter mágico de llevar lo tridimensional al plano se une la magia que encierra cada objeto como un creador de evocaciones. El objeto representado no aparece , por tanto en el cuadro. De ahí la sugerencia de su propuesta; pintar a la mujer sin representarla. Su imagen la crean los recuerdos que se condensan en elementos de una casa rural. La mujer, madre, niña ó amante, existe en nuestra capacidad de evocar.

Manuel Ruiz Ortega (Jerez 1951) nos propone una nueva entrega de sus páginas desnudas. La mujer y sólo la mujer. Desnudo sobre un silencioso blanco. Un silencio elocuente. La visión de un artista conocedor de Ribera y de Gaya, de Fortuny y de Picasso. Profesor de la Universidad de Barcelona y pintor . El ligero contraposto de una pierna de mujer. La belleza de una la línea curva que retrata a una mujer en toda su plenitud.

Soledad Fernández ha sido catalogada como la pintora del desnudo elegante y sensual. Una madrileña con vocación internacional que centra su obra en el desnudo femenino en constante diálogo con otros elementos. Una pureza frente a otra. Caracolas, mantones, sábanas, telas, membrillos, burbujas paisajes clásicos y moderno, gatos o periódicos. Elementos que dialogan con el cuerpo femenino. En este exposición una sábana con listas parece competir con el desnudo de una mujer. La partida está ganada de antemano: el triunfo sigue correspondiendo a la desnudez del cuerpo femenino.

Del 1 de noviembre al 11 de diciembre de 2007

Galería de Arte GP13
Jesús del Gran Poder 13
41002 Sevilla, España
Horario: lunes de 17:00 a 21:00;
Martes a viernes de 11:00 a 13:00 y de 17:00 a 21:00
Sábados de 11:00 a 14:00 horas.

Fuente: Prensa Galería GP13

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