Pintura sobre pintura

PÉREZ VILLALTA. El pintor gaditano retorna al Museo con una reflexión sobre la condición artística.

El Museo Provincial exhibe desde hoy la muestra 'El pintor en su estudio', con obras de Pérez Villalta, Miki Leal y Curro González, entre otros.

El estudio de un pintor es el taller de un artesano, pero también un santuario consagrado a la mística insondable de la creación.

Como espacio personal encierra su propia cosmología, se rige por sus propias leyes, guarda un orden íntimo, subjetivo, que enraiza directamente con la voluntad y el ingenio del autor, lo absorbe y lo proyecta. 

No importa si el estudio es un recinto cotidiano, o un espacio circunstancial: un ático acristalado, un recodo en el río, un muro callejero convertido en mural. Porque el estudio refiere a una idea, a un concepto, más que a cuatro paredes en las que el pintor enclaustra su labor y cautiva su talento. 

Guillermo Pérez Villalta, Miki Leal, Curro González, Ramón David Morales y Jesús Zurita han tomado la pintura y su contexto -externo y perceptible, pero también interno y emocional-, como motivo de reflexión, como observación de partida para plantear cuestiones que indagan en las caprichosas relaciones del creador con su obra, en la poética de la invención y la representación, cuando la hay. Los magníficos resultados de esa tarea de exploración pueden disfrutarse, desde esta misma tarde, a partir de las ocho, en el Museo Provincial, gracias a la exposición Imágenes de la pintura. El pintor en su estudio, que promueve la Consejería de Cultura de la Junta y la obra social de Cajasol.

Curro González, «aprovechando las enormes posibilidades del tema», presenta un trabajo fundamentado en el juego de espacios, que utiliza la profundidad y el contraste para articular un estudio plagado de recovecos y guiños al espectador. «Si se trataba de reflexionar sobre la pintura, siempre he tenido la certeza de que ésta puede ser muchas cosas, incluso no representativa, a pesar de que yo sí me muevo en ese ámbito creativo». Complementa el cuadro con una serie de dibujos humorísticos en los que ironiza «sobre los diferentes arquetipos del artista».

El pintor y su laberinto

Guillermo Pérez Villalta participa con dos piezas en las que se reconoce la inimitable marca de la casa: cubos y perspectivas para un contexto sin naturaleza y sin exterior. En el caso del gaditano, «la reflexión en torno a esta idea le viene de lejos, y la figura del pintor en su laberinto es un clásico esencial en su imaginario, con claras evocaciones de San Jerónimo, aunque sin los ornamentos habituales que lo suelen acompañar».

Jesús Zurita, uno de los autores más jóvenes y a la vez reconocidos del panorama actual, participa en la muestra con una composición de dos murales creados, exclusivamente para la ocasión, «en el mismo museo». Es decir, en este caso, el estudio -concebido como gabinete humanista-, y el lugar de exposición se confunden conscientemente. También San Jerónimo es el eje central de la idea, y también participa de la pieza sin la parafernalia al uso. Planteada como una formulación directa de las relaciones entre el autor y su obra, Jesús esboza un recorrido a lo largo del cual el mural se desarrolla y adquiere su significación absoluta, «que aboca a ese abismo, a esa ruptura irremediable que se produce cuando la obra funciona ya por su cuenta, y no precisa de la mano de su creador».

Macutos creativos

Finalmente, la propuesta más curiosa quizá sea la de Ramón David Morales. Se trata de una serie de quince cuadros que se acompañan de quince creaciones paralelas: macutos que deben acompañar al pintor en sus excursiones creativas, en busca de paisajes dignos de representación. De esta forma, encontramos mochilas para pintar un prado, o para subir a las nieves, explorar una sima o caminar de noche.

Francisco del Río, asesor de muestras de la entidad, calificaba ayer la cita como «una oportunidad extraordinaria para embarcarse en el trabajo de cinco pintores andaluces contemporáneos que nos hablan en un espacio en el conviven piezas de todas las épocas, como es el Museo Provincial».

Por su parte, la delegada provincial, Dolores Caballero, destacaba el «alto nivel de la pintura reflexiva en Andalucía», y apostaba por continuar la colaboración con Cajasol, «puesto que los resultados están siendo extraordinarios, tal y como pudo comprobarse con Imaginario y fotografía en México, que visitaron más de 8.000 personas».

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